Kyosei citizen — Vie, 26/09/2008 - 19:27
¿Por qué no acabar con las deudas abusivas que nos impiden vivir arrojándolas con desprecio a las llamas del olvido?
Creando un movimiento que tenga como lema "Si las deudas te están quemando la vida, quémalas tú a ellas, antes de que sea demasiado tarde". Una vez al mes en un lugar céntrico de cada ciudad y a la misma hora, quemaríamos todas esas deudas abusivas que hacen que vivamos para pagarlas.
Os imaginais? Todo el mundo esperando con sus cartas en la mano en círculo mirando el reloj, esperando a que llegara la hora en la que prender las misivas de su esclavitud y así liberarlas en un baile redentor de llamas que las pulverizaría y convertiría en cenizas. Sería un acto sin palabras en la que pondríamos de manifiesto que vamos a reducir a cenizas a todo aquello que nos impida vivir con dignidad.
¿Por qué no lo hacemos? Algunos dirán: "Sí, hazlo, que entonces es cuando te lo quitan todo, no sales de la lista de morosos en tu vida y es cuando te tienes que ir a vivir al monte a sembrar lechugas, porque la gente te mirará mal y nadie querrá tratar contigo porque le debes pasta a un banco, es más, a mi ya me estás empezando a caer mal...". Ese es el punto de vista que nos inculcan desde los medios masivos de desinformación, serviles siempre al poder económico. El miedo a ser represaliado y aislado por un todopoderoso banco y que todo su aparato legal recaiga sobre nuestra insignificante capacidad de respuesta ante tal coloso, se apoya en una realidad fabricada a medida que el pueblo ha ido delegando su poder en el Estado, el cuál es el que legitima todo este aparato de opresión e intimidación.
Buscando un poco por la red, me he encontrado con la escalofriante cifra de 120.000 familias que tienen serios problemas a la hora de pagar sus hipotecas. ¿De verdad creeis que si esas familias se unieran entre sí y con los que queremos la destrucción del capitalismo, nos iban a tocar siquiera un pelo?
El miedo es una emoción tan volátil...puede llegar a aterrar desde la soledad y a disiparse por completo desde la unión.
Y en la medida que tomemos una u otra dirección así afrontaremos esta crisis periódica de naturaleza intrínsecamente capitalista, desde la precariedad y a verlas venir o desde la iniciativa de los que quieren un cambio radical.
Por eso estoy seguro de que una vez encendida la primera llama, la gente se animará a sacudirse el yugo de las deudas, reduciéndolas a cenizas y optando por una alternativa tan plausible como es el decrecimiento, del cuál os animo que busqueis información.
Enciende la llama de tu libertad quemando tus facturas en público. :)
El miedo es una emoción tan volátil...puede llegar a aterrar desde la soledad y a disiparse por completo desde la unión.
Y en la medida que tomemos una u otra dirección así afrontaremos esta crisis periódica de naturaleza intrínsecamente capitalista, desde la precariedad y a verlas venir o desde la iniciativa de los que quieren un cambio radical.
Por eso estoy seguro de que una vez encendida la primera llama, la gente se animará a sacudirse el yugo de las deudas, reduciéndolas a cenizas y optando por una alternativa tan plausible como es el decrecimiento, del cuál os animo que busqueis información.
Enciende la llama de tu libertad quemando tus facturas en público. :)
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