algunos perros
que duermen a la noche
deben soñar
con huesos
y yo recuerdo
tus huesos
en la carne
o mejor en ese vestido verde oscuro
y esos zapatos de taco alto negros y brillantes,
siempre puteabas
cuando estabas borracha,
tu pelo se resbalaba de tu oreja
querías explotar de lo que te atrapaba:
recuerdos podridos
de un pasado podrido,
y al final escapaste muriendo,
dejándome con el presente podrido.
hace 28 años que estás muerta
y sin embargo
te recuerdo mejor
que a cualquiera de las otras
fuiste la única que comprendió la futilidad del arreglo con la vida.
las demás sólo estaban incómodas con segmentos triviales,
criticaban absurdamente lo pequeñito:
Jane, te asesinaron por saber demasiado.
vaya un trago por tus huesos
con los que este viejo perro sueña todavía.
charles bukowski
domingo, 16 de agosto de 2009
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